miércoles, 20 de enero de 2010

La obsesión del padre - abuelo


Se obsesionó con saber quién era y buscó a su padre durante tantos años, que no se dió cuenta que mientras pasaba el tiempo, él también descuidaba a su hijo.

Terminó sus días compartiendo cada segundo con su nieto.
Fue un buen abuelo; recuerda su familia.

2 comentarios:

Rudy Spillman dijo...

Son paradojas que tiene la vida, Laín. Y muy reales. Se repiten una y otra vez, a veces a lo largo de generaciones. Cuando alguien por casualidad (o por introspección) advierte cómo está actuando suele rectificar. Luego se lo agradece a sí mismo el resto de su vida. Y sus seres queridos también.
Chau, amigazo.

Laín Deba dijo...

..razón que tienes, Rudy; es más común de lo que se cree.

Gracias por leer por aquí y buen finde también para ti.

Un abrazo